27 ene. 2012

TIBURONES QUE SE DEVORAN ENTRE ELLOS


Viendo Misterioso Asesinato en Manhattan(1993) de Woody Allen hace unos años, me interesó enormemente el juego de los espejos que hay al final. Aunque la escena es mítica, yo no sabía realmente a qué película estaba haciendo alusión, ni cuál era la que se reproducía simultáneamente cuando los personajes de Allen se disparaban unos a otros, o más bien disparaban a los reflejos de otro.
Por entre los espejos, yo también vi a un Orson Welles, a una Rita Hayworth y ya con esa información google puso el resto, La dama de Shanghai(1947)....Toda esta rememoración viene a cuento porque ayer tuve la suerte de que, en mi día de resaca, (salí un poquito el miércoles), me la encontrara de casualidad en la sexta 3, o quizás como diría Breton, fue más bien parte del "azar electivo", porque buscaba poder consolar mi amargura madrugadora con algo así.
No parpadeé del minuto1 al 87 (encima Welles sabe contar historias sin necesidad de que se hagan densa y largas), y volví a darme cuenta de cuánto amo el cine, pero el cine así, como una estructura pensada, como un arte perfecto de relojería, en el que la belleza y la acción se aúnan. Orson cuenta una historia, una historia con sus esplendores y sus idiosincrasias, con los momentos en los que hay primerísimos planos de una bellísima Rita Hayworth o de una naturaleza invencible, pero también pinta la muerte, el dolor, la desesperación, y todo ello sin bajar del pedestal de genio.
Creo que con esta película, Welles reflexiona sobre todo lo que queda atrás...., una persona así misma no es nada, pero la llenamos de conceptos, y uno es padre, pero también es abuelo, y es hermano,... todo depende de la perspectiva desde la que miremos. Y, uno es amigo de sí mismo, pero quiere pagar a otro para que lo mate, y uno es abogado defensor pero quiere interrogarse a si mismo como testigo....o uno quiere matar "tu" o quizás "su" reflejo en un espejo.
La obra de Welles solo puede tomar sentido en el marco de los gigantes.









No hay comentarios:

Publicar un comentario