24 feb. 2012

VAMOS A CONTAR MENTIRAS, TRALARÁ...


Hace como dos o tres años vi esta película por primera vez, me marcó mucho en todos los sentidos, ayer después de nosecuantas clases de la universidad, me dispuse a ir a la fimoteca a ver qué tanto podía decirme esta dialéctica de imágenes. La filmoteca estaba llena, y por desgracia no puede quedarme al coloquio posterior a la película, no por ello no he reflexionado, ni no por ello no he buscado las respuestas a los interrogantes que la película despliega en la mente de cualquier espectador pudientemente medio.
A veces, o ninguna vez, esperas que alguien se dé cuenta de que el cine es mucho más que un engranaje de máquinas,es mucho más que un objetivo entre 4 límites (encuadre), mucho más que fotografías simultáneas a una velocidad de 24 imágenes por segundo.
Creo que con esta obra alguien puede acercarse a entender por fin qué es el cine.
También con el cine se hace poesía, se juega con los elementos visualmente semejantes, con el tacto, con los susurros, con el color, se juega a recrear algun cuadro holandés de Vermeer, de un Zurbarán, o se juega con el propio cine dentro del cine.(en esto hay mucho de metaliteratura, es una película en ciertos aspectos deudora de un Quijote, desde su inicio)
A veces, o quizás muchas veces, una extraordinaria Ana Torrent es una niña contemplativa, que en su tierna edad aún no logra diferenciar lo que es real o no (?), el choque de esos dos mundos, y de ahí en adelante de las profundas lecturas que puedan hacerse, pueden producir efectos demenciales

Habría tantas cosas que resaltar de esta película que os invito a que la veáis, y así podamos discutirla como una justa cinematográfica se merece.












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